Me acompañan en esta travesía

domingo, 28 de marzo de 2010

Diario de a bordo

Anteayer valoré positivamente los avances que voy observando con respecto a mi recuperación. Pude permanecer más tiempo fuera de la cama (contabilicé cinco horas y media). Durante ese tiempo, anduve deambulando por la casa, cada vez con paso más seguro. He recuperado la fuerza de los brazos y puedo apoyar más firmemente los bastones, con mayor seguridad. En cuanto a mis esfínteres, se están normalizando satisfactoriamente. Se ve que mi médula me lo está agradeciendo a su manera.

También pensé haber controlado el dolor doblando la dosis de calmantes y así poder llegar a la noche menos crispada. Pero me equivoqué, al menos en esta última observación. No logro controlarlo, y me devora. Y ante esto, mi ánimo hace picos en una gráfica morbosa.

Hoy, durante una hora no habré sentido dolor: a las dos de la mañana serán las tres. Buenas noches y felices sueños.

5 comentarios:

Alís dijo...

Ése es un modo optimista de ver las cosas, y con buen humor. Me alegra que lo mantengas y espero que cada día vayas mejor.
Besitos

Perséfone dijo...

Soy de la opinión de que el humor no debe perderse nunca bajo ningún concepto, aunque a veces raye en el sarcasmo. Gracias
Besitos

Bidawe dijo...

Me alegra leer que te hayas recuperado, aunque sea un poquito vale la pena y mas de una vez lo he comprobado, si piensas en positivo, sin desanimarte irás a mejor.

Muchas gracias por estár atenta a mi blog y leer las simples cositas que escribo y tambien darme animo y consejos.

Muchos besos

El Drac dijo...

Me alegra que estés mejorando, poco a poco irás encontrando tu mejor condición mientras sigue trabajando en ello con fe e ilusión. Un fuerte abrazo

Perséfone dijo...

- Bidawe: Tienes razón, es importante no desanimarse y valorar en positivo, haciendo balance de lo que se ha conseguido, no de lo que aún queda por conseguir.
No me des las gracias por visitar tu blog, es un placer, gracias a ti por tus visitas. Besitos.

- El Drac: Dicen que la fe mueve montañas, tú le añades el componenete de la ilusión, me gusta, amigo poeta. Besistos.

Te regalo un sueño, tú decides cuál