
Pues sí, estoy aprendiendo a conocer mi cuerpo y cómo reacciona ante qué cosas. Sé las horas de descanso que necesito antes de realizar una salida y después de la misma, para recuperarme. Sé el tiempo que puedo soportar fuera de casa, el tiempo que puedo soportar dentro de ella, sentada, tumbada, haciendo el pino-puente... Ahora sé cómo se puede comportar mi vejiga y cómo me puede sorprender para bien y para mal. Este conocimiento de mi situación me está permitiendo poder acometer otras actividades que me permitan vivir fuera de mi urna, aunque sea durante un momento. ¿Que esto es vida nueva? Bueno, ya comencé con ella el año pasado y pienso seguir en su línea durante este año, así que esta forma de actuar no es nueva.
No he descubierto la piedra filosofal. Me sigo rebelando contra mí misma, contra mi cuerpo, contra el dolor. Esto no es un camino de rosas, nadie dijo que fuera fácil vivir. Pero, por lo pronto, este es el camino que pienso seguir.
La próxima semana espero una respuesta médica, quizás confirme lo que no quiero oír, y se me venga de nuevo por tierra mi filosofía barata. Pero mientras tanto, a seguir con mi táctica.
El domingo voy a viajar, y ya estoy pensando en la logística. El sábado toca descanso, es como la jornada de reflexión antes de un referendum. En ese día tengo que dejarlo todo atado (uf! que mal ha sonado ese "todo atado... y bien atado"), porque no me la puedo jugar con los imprevistos. Espero que no nos llueva, aunque habrá que ir preparados.
(Al ver este chiste de Forges he pensado aquella popular frase de "virgencita, virgencita que me quede como estoy", jajaja...)
Os deseo felices sueños
Procedencia de la imagen.
Os deseo felices sueños
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