
No me canso de sorprenderme de la magia que posee Internet: el mundo de la blogosfera, las redes sociales, foros... Cómo personas extrañas y lejanas geográficamente, pueden llegar a conectar y sentirse cercanas en el espacio que ocupa el corazón. Qué nueva forma de relación ha aparecido con el mundo de la red. Es una nueva forma de amistad, incondicional, cercana (de pecho hacia dentro), como la verdadera amistad; fina y sutil, donde captamos hasta el respirar, los estados de ánimos, los pequeños guiños. Llegamos a conocernos en poco tiempo y nos apasionamos, intensificamos la relación, porque es ilusionante descubrirnos en el otro, intuir lo que somos en el otro, sentirnos en el otro. Será por eso que nos gusta compartir.
Hoy he conocido a una amiga mexicana. Hace unas semanas contacté con una amiga madrileña, y con otra argentina. Hace unos meses, con tres española, dos del norte (una de ellas medio chilena ya) y otra del sur. En fin, que esto es conocer gente sin viajar.
Buenas noches y felices sueños.
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