Me acompañan en esta travesía

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jueves, 29 de diciembre de 2011

Ahora vale la pena


Ahora vale la pena.
Dios
se quedó dormido.

Todos sabemos que esto
no es
definitivo
que es una suerte loca
quizá un breve
delirio.

Ahora vale la pena
vivir
aunque haga frío
aunque la tarde vuele.
O no vuele.
Es lo mismo.

Ahora sí
pero luego
si Dios no se despierta
qué pasará
diosmío.

Mario Benedetti

Llega el momento de hacer una lista o minilista de lo que vale y no vale la pena, para desaprender vicios, renovar compromisos, tirar las traiciones, aunque sean nuestras, nos traicionamos tantas veces...

No voy a justificar mi ausencia, porque tal vez me vuelva a desintegrar en esta tela de araña durante un tiempo, largo, corto, indefinido, no sé... Pero sí he vuelto para desearos que el nuevo año renueve la pasión por vivir y la ilusión por ilusionarlos. Mucho amor.

miércoles, 5 de enero de 2011

El día de Reyes y las decepciones

A la edad de seis años, me trajeron los Reyes una flamante guitarra que hizo mi delirio. Fue el regalo estrella, ¡era de verdad! y, con ella, encallecí mis tiernos deditos, sacando notas y sones, que me apresuraba a apuntar en un papel o allá donde pillaba, con una simbología extraña, que sólo yo conocía. Me encerraba en mi habitación, mi sancta sanctorum, donde experimentaba con la música y mi oído.

Al año siguiente, animada por tan estupendo resultado, me atreví a más. Pedí un piano ¡de verdad! Pero cuando somos niños, no sabemos dónde está el límite de lo posible y de lo imposible, es así como vivimos la niñez, cargada de sueños que nos ilusionan. Aquella noche me levanté a oscuras, como acostumbraba todos los años, sin hacer ruido, acompañada por mi hermano que compartía mi ilusión y la suya. Tocábamos, palpábamos orientados por los brillos de los plásticos de las cajas. Era como un preludio, en tinieblas, de lo que nos esperaba en la mañana. Aquella noche, encontré un piano magnífico de color verde, con su atril y partituras de colores, en realidad era un xilopiano precioso. Pero era ¡de juguete! Aún recuerdo mi decepción y mi sentimiento de culpa, de no saber valorar aquel hermoso juguete que podía ser la delicia de cualquier niña. En ese momento, me sentí mal. Después jugué hasta el infinito con aquel piano. Recuerdo que a mi vecina, de mi misma edad, le trajeron los Reyes otro piano, pero pequeñito pequeñito, y fue entonces cuando aprecié más aquel juguete. A veces, necesitamos referencias o echar la vista atrás para conformarnos con lo que tenemos. Y en ese punto, te sientes mal e intentas hacer una cura de humildad.

No recuerdo otro día de Reyes en que haya sentido frustración, es el único que guardo en el armario de mi memoria. Siempre mis cartas han sido satisfechas de un modo u otro. Mis padres se las ingeniaban para pagar los juguetes durante todo el año, para llenar de ilusión la casa aquel día en que unos mocosos en pijama despertaban a todos entre risas y gritos.

Este año he pedido un deseo que ya sé, de entrada, que no se va a cumplir. Y sé también que será mi segunda frustración para guardar en el armario de mi memoria. A veces nos pasa que ponemos la confianza en alguien, entregamos el corazón sin condiciones y vemos cómo se derrumba nuestro mundo cuando nos falla ese alguien. En esta ocasión, no depende de los Reyes, ese regalo no está en sus manos.

Os deseo un feliz día de Reyes, y que no os traigan mucho carbón.

Buenas noches y felices sueños!


domingo, 6 de junio de 2010

Una ilusión que me salve

Me ahoga la insatisfacción, por más que persigo, que hago, que intento... no me siento satisfecha con mi vida. Me invade un desasosiego que, a veces me oprime el pecho, que no me deja centrarme, que me dispersa. Ahora tengo miedo que llegue el verano y me desequilibre mi rutina, deseo que pase pronto. No tengo ganas de salir, sopeso cada paso que doy, me supone un gran esfuerzo no sólo físico, sino mental.

Ayer salí un rato y tuve ocasión de asistir a unas pruebas de atletismo, no pude echar fotos (no me llevé mi cámara) porque no pensé que pudiera prolongar un poco la tarde, como lo hice. Rabiando, pero lo hice. (Me agota echar continuamente pulsos conmigo misma). Me resultó gratificante observar las diferentes pruebas de los jóvenes atletas (Sub'23), el esfuerzo, la preparación... Les unía idénticas ilusiones y metas. Por un momento envidié no poder estar en sus pellejos. Las personas que compiten tienen muy claros sus objetivos, definen sus posibilidades y saben hasta dónde pueden llegar, y un preparador les guía.

Necesito encontrar una estrella que me guíe,
una paz que me invada,
una ilusión que me salve.

Últimamente escribo poco en este blog y es porque lo estoy cargando con entradas deprimentes y no me parece que se lo merezca, mancharía su azul.

Buenas noches y felices sueños.

viernes, 26 de marzo de 2010

Cuéntanos tu plan


A través del blog de mi amiga Atenea he conocido esta iniciativa, organizada por la Fundación Josep Carreras en su lucha contra la leucemia.

Os copio aquí el próximo evento:

Del 24 al 29 de marzo, el nuevo Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (C/Sant Quintí 89, Barcelona) será el escenario donde la Fundación compartirá los planes que nos han contado pacientes que sufren leucemia, personas que, como todos nosotros, tienen sueños e ilusiones de futuro, además del plan inmediato de conseguir la curación de su enfermedad. Mª Rosa, por ejemplo, quiere "disfrutar de mi familia y hacer un viaje con mi marido".

Queremos colgar muchas, muchísimas cintas ya que cada una de ellas representa el apoyo a los planes de Mª Rosa y de todos los demás pacientes para que puedan cumplir sus planes.

Si no es posible acudir al evento, podéis dejar vuestro apoyo en la página del Facebook.

Nos sugieren contar nuestros planes para 2010 y acabar copiando la frase: “Estos son mis planes. Probablemente pueda cumplirlos. Sin embargo, hay personas que necesitan de nuestra ayuda para cumplirlos".

Mis planes para 2010

Para este 2010 tengo importantes planes de vida y de esperanza (como Rubén Darío). Para mí es un año ilusionante, al menos, lo que queda de él. En este año confío en recuperar un poco de salud que me permita normalizar de nuevo mi situación y aislar el dolor, o suprimirlo (que sería ideal). Este verano espero con ilusión la visita de una amiga que me permitirá poder abrazarla por primera vez y, más adelante, poder devolverle yo la visita. También deseo celebrar mi cumpleaños invitando a todos los que me importan en estos momentos. Otro de mis deseos-planes o deseos planificados es poder asimilar reposadamente mi condición de jubilada, que ya me la han confirmado, y poder asistir a la fiesta de fin de curso de la escuela sin que se me haga un nudo en la garganta.

“Estos son mis planes. Probablemente pueda cumplirlos. Sin embargo, hay personas que necesitan de nuestra ayuda para cumplirlos".

Noticia 26-03-2010: Presentación de los planes de pacientes.

viernes, 19 de marzo de 2010

Por fin, ya es primavera

Querido mortal:

Mañana partiré del Hades. Mi vocación de pionera me hace morderme las uñas, porque siempre se me adelanta el Corte Inglés en anunciar la primavera, ¡y me da una rabia...!

Este año te traigo una primavera de promesas renovadas e ilusiones por estrenar, como si de un spot publicitario se tratara, pero que no pretende engañar a nadie, sólo recordarle que el ciclo de la vida en la Tierra comienza de nuevo. Te propongo que siembres un deseo, que lo abones con paciencia y lo cuides con cariño. Nos volveremos a encontrar cuando acabe la estación.

Tu amiga Perséfone.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz 2010

sábado, 26 de diciembre de 2009

Ojalá, ojalá...

Es momento de pedir deseos, de soñar, de tener esperanzas y buenos propósitos. En el terreno de los deseos tengo uno muy claro: "deseo que termine este año cuanto antes y se vaya el mal fario". Cierro los ojos y repito "ojalá, ojalá..."

Ojalá Hades se refugie en su inframundo, y se olvide de mí. Y me deje realizar mi destino: la eterna primavera. Que una madre agradecida de recuperar a su hija siembre de flores la tierra.

...Y deje de comer granadas que me exhoneren del pacto nupcial. No, Hades, renuncio a ti.

Ojalá alguien pague mi rescate y me libere, me salve...

Demeter, deja de llorar, el próximo año prometo estar junto a ti.

(Canto la canción de Silvio Rodríguez a voz en grito, con mucho sentimiento)



Si piensas que este post es un galimatías, visita La leyenda de Perséfone.

Te regalo un sueño, tú decides cuál