Me acompañan en esta travesía

martes, 13 de abril de 2010

Preguntas y respuestas de una mente inquieta


¿Por qué las estrellas nos ciegan a veces? ¿será que la belleza es inconmensurable y se nos escapa o nos perdemos en ella? Respirar belleza es respirar felicidad y es tan grande y absoluta que nos da miedo. Nos puede envolver hasta oscurecer su visión.

Poco a poco, desmenuzando cada hebra de belleza podremos disfrutarla en toda su plenitud. En dosis, sin atragantarnos de dicha, aunque esta es una de las indigestiones que más podría agradecer.

¿Por qué el mar nos aterra y nos atrae? ¿será porque es capaz de serenar su ímpetu y mecernos como una madre? Tiene la habilidad de pasar de un sonido atronador, que nos viste de miedo ancestral, con una dulce y rítmica nana que marca sus olas en compases perfectos. El mar es voluble y adaptable a cada momento.

Por qué la música nos lleva de un lugar a otro, de un estado a otro? Será que los sentimientos se dejan llevar por ella y el ánimo viaja sin billete hacia ninguna parte fija, explorando cada rincón de nuestro corazón buscando respuestas.

¿Por qué nuestro cuerpo maltrecho puede vencer el cansancio si nuestra alma está alegre, satisfecha? Será que en lo material impera lo inmaterial y es capaz de tapar las preguntas del cuerpo frente a las respuestas de nuestro espíritu.

Hoy estoy cansada ¿será que anoche dormí poco? pero me siento feliz, inmensamente feliz. Será que estuve intercambiando palabras repetidas por sentimientos nuevos.

Procedencia de las imágenes: 1, 2, 3.

5 comentarios:

Leonor dijo...

Muchas preguntas para tan pocas respuestas...
Pero es bueno preguntarse e investigar, así al menos una sabe que sigue viva.
¡Me encantó! tu "comida de coco" Pero lo que más me gusta es saber que te sientes feliz.

Mil besitos mi cielo,

P.D.
Ya he puesto el enlace al vídeo de la entrevista. No te podrás quejar... a parte de verme me oirás jajajaja...

Perséfone dijo...

Mientras tengamos preguntas sin respuestas seguiremos vivos, sí señor. Y mientras conformemos un mundo a nuestra medida, seremos felices, o al menos eso es lo que pienso.

Muchos besos
PD: Voy en seguida a verla y a verte ;)

Atenea dijo...

Amiga Perséfone, las mentes inquietas siempre se plantean grandes cuestiones, tal vez buscando un sentido a los porqués o a las razones de la vida, a los sentimientos, a las sensaciones...
Ya sabes que las respuestas no siempre son fáciles, ni únicas. A veces resultan confusas, ambivalentes, como si quisieran llevarnos a una nueva pregunta y se va creando un círculo de nuevos planteamientos con nuevas razones, con nuevas respuestas.
Mientras tanto, aquí estamos intentando que ese constante ir y venir del pensamiento y del sentimiento, no acabe con nuestra cordura, ni tampoco con nuestra locura.
Lo importante es no destruirnos en esa búsqueda de respuestas. Lo mejor es disfrutar durante el viaje para que el alma y el corazón sonrían.
Yo espero que tú, -mente inquieta-, llegues a esa quietud que otorga la satisfacción del alma.
Deseo de todo corazón que el miedo no te arrebate la felicidad, ni el placer de soñar.
Si así lo quieres, puedes contar conmigo, estaré contigo en tus preguntas. Quizá juntas encontremos la mejor respuesta.

Un beso y un abrazo grande

Alís dijo...

Sí, lo inmaterial manda. Afortunadamente.
Grandes preguntas y bellas respuestas, pero sobre todo la alegría de saberte feliz. Me encantó eso de intercambiar palabras repetidas por sentimientos nuevos.

Besitos

Perséfone dijo...

- Atenea: Me has dejado sin palabras (a veces me ocurre). Confío no perderme y mucho menos destruirme en esa búsqueda de respuesta, pero sé que seguiré buscando respestas hasta el fin de mis días. Gracias por tu ofrecimiento, te tomo la palabra. Mil besos.

- Alís: Afortunadamente. Gracias, amiga, por saberte feliz de compartir mi alegría. Besitos para una gallega guapa.

Te regalo un sueño, tú decides cuál