Me acompañan en esta travesía

viernes, 2 de julio de 2010

Culpa

Duele cuando dañas a un ser querido. Hoy siento mucho dolor.

Lo siento tanto... que si pudiera desdecir lo dicho, borrado lo escrito, arrancado las agujas al reloj, lo hubiese hecho conforme cometí el error. No era esa mi intención y, sin embargo, supe en ese mismo instante que haría daño, pero ya era tarde, ya fue tarde. No tenemos control del tiempo, ni proporción. Y hoy peno mi error con mi dolor.

¿Por qué nos volvemos egoistas cuanto más amamos?
¿Por qué hacemos daño a quien nos quiere?
Y es tan dura la culpa...

Procedencia de la imagen.

4 comentarios:

Maripaz Brugos dijo...

Suele ocurrir, que la confianza y seguridad que nos dan los que nos aman, se vuelve como arma arrojadiza contra ellos. Descargamos nuestros males con ellos...luego nos sentimos culpables, pero no te preocupes, cuando se ama de verdad, se comprende todo del ser amado.
Un beso

Perséfone dijo...

Siento rabia y pena, mucha pena, porque soy yo la que no me perdono.

Gracias y besos

Alís dijo...

Los seres a los que más amamos son también, generalmente, a los que más dañamos. Será porque ante ellos somos más nosotros mismos y son más visibles nuestros fallos.
Cuando dañamos podemos pedir perdón, seguro que te lo concederán. Después, un tiempo después, podrás perdonarte a ti misma. Porque siempre hay algo que justifica nuestros actos, aunque esté muy escondido.
No te castigues.
Un fuerte abrazo...
... y besos

Perséfone dijo...

Nunca había sentido así el sentimiento de culpa. Esta intensidad es nueva para mí. Sé que tardaré un tiempo en perdonarme a mí misma, por más que haya sido perdonada.

Es lo que tenemos las personas exigentes que, cuando metemos la pata, no nos perdonamos tan fácilmente.

Gracias, como siempre.

Te quiero, mi niña.

Te regalo un sueño, tú decides cuál