Me acompañan en esta travesía

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Mi vejiga no me deja vivir


Creo que tengo una vejiga hiperactiva. Lo he leído en Internet. Sé que este puede ser un primer paso para volverse en un ser hipocondriaco, y pensar que una tiene todos los síntomas de las enfermedades y dolencias que hay.

Pero lo cierto es que para mí supone un gran problema porque no me deja tranquila. Cuando más acomodada estoy, pongamos por caso, con mi portátil en la falda, me entran unas ganas imperiosas, que tengo que controlar del modo que sea, pero cuando llego al baño, ya ha pasado todo. No funciona el grifo abierto, ni que me concentre, ni que haga fuerzas, nada. Vuelvo de nuevo a reiniciar mi actividad, pero a los tres minutos se repite la escena. Normalmente, a los cinco intentos, por fin lo consigo, después de un cabreo y un cansacio supino. Otras veces, me desespero y me acuesto, con la esperanza de poder orinar en la cuña (orinal de cama), porque la tengo a mano. Y ahí lo consigo con más facilidad.

Lo peor de esto son las salidas. Me aterra que se vaya acercando la hora de tener que acudir a una cita, y que no haya podido descargar mi vejiga. O salir a pasear sin saber dónde hay un baño adaptado que yo pueda usar en un momento dado.

En fin, que éste es un efecto más de mi problema lumbosacro.

2 comentarios:

Leonor dijo...

Hola wpetona, ¡¡¡Precioso blog!!!
He leído todas las entradas publicadas y me han encantado. Sabes expresar muy bien lo que sientes (que envidiaaaaaaa) Así es que... lo siento por ti pero volveré... jejeje...

No había leído nunca esto de la vejiga hiperactiva. Yo llevo un tiempo que me pasa un poco lo que a tí, y cuando al final consigo hacer pipí, hago una pequeñísima cantidad, con lo cual, al saber que tengo que salir (a dar un paseo, por ejemplo) me empiezo a angustiar. Pero no tenía ni idea de por qué me pasa y pensaba que eran manías mías. Ahora gracias a ti veo que no.
Wno, supongo que algún día lograremos controlarla nosotras a ella y no al revés ;-)

Un abrazo,
Leonor

Perséfone dijo...

Gracias, guapa. Yo estaré encantada de contar con tu compañía en ésta, que es tu casa también.

A veces, justificamos las cosas que nos pasan pensando en que somos, en alguna medida, "culpables" de ello. Yo, en realidad no sé si mi vejiga es hiperactiva o no (no me lo han diagnosticado), pero lo que sí sé es lo que me pasa.

Sí, le estoy cogiendo el punto, pero se resiste la puñetera, jaja.

Besos

Te regalo un sueño, tú decides cuál